3 cosas que cambiarán en la relación México-Estados Unidos tras las elecciones

Wikimedia Commons/Flickr
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Hillary Clinton y Donald Trump han expuesto sus propuestas en materia de seguridad, salud, inmigración y economía a lo largo de sus campañas presidenciales, algunos de esos proyectos tendrían un impacto directo para México y la relación bilateral entre ambos países.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)

Donald Trump se ha referido al TLCAN como “el peor tratado que Estados Unidos haya firmado jamás” y ha amenazado con abandonarlo si no se renegocia, mientras Hillary Clinton ha cambiado su postura sobre el mismo a lo largo de los años, pasando de apoyar a criticar el acuerdo firmado en 1994.

Aunque tienen diferentes opiniones al respecto, es un hecho que el tema se ha puesto sobre la mesa y probablemente será sometido a revisión durante la próxima administración. Sin embargo, de optar por una renegociación se dará inicio a un proceso largo y complejo, señala José Luis Valdés Ugalde, internacionalista y académico del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Técnicamente es un procedimiento muy largo y complejo que puede tomar hasta cuatro años, no están fácil revertir los acuerdos comerciales existentes, además hay muchos intereses económicos en ambos lados de la frontera que seguro presionarían a quienes estén en el poder para evitar que el TLCAN se desmantele”, explica.

Política migratoria

Si gana Donald Trump o si lo hace Hillary Clinton con una mayoría republicana en el Congreso, el tema migratorio seguirá siendo uno de los más complicados en la relación bilateral y una reforma al respecto podría quedar detenida.

El investigador prevé que incluso existirá una regresión en el tema, “cualquiera de los dos escenarios es malo para México porque en la contienda tenemos una discusión sobre México que ha puesto en muy mal lugar a nuestro país y desafortunadamente, por parte del gobierno mexicano no hemos tenido una respuesta atinada que demuestre noción estratégica sobre lo que queremos de y con Estados Unidos”.

En caso de que Trump obtenga el triunfo, se retomaría una de las principales propuestas de su campaña: construir un muro en la frontera; el cual, según ha dicho el empresario, se financiaría con un alza en las visas y al retener las remesas, la segunda fuente de divisas para México.

El internacionalista explica que Trump podría aplicar “un impuesto especial para las visas a mexicanos y poner uno nuevo a las remesas, lo que afectaría el monto global de recepción”, que en 2015 ascendió a 24 mil 770.9 millones de dólares.

Sin embargo, agregó que el republicano enfrentaría grandes problemas para financiar el muro, “en algún momento México tendrá que responder arancelariamente a las imposiciones de Estados Unidos pusiera a estos dos rubros con la suficiente firmeza para que se detuviera”.

La relación diplomática

Desde los señalamientos de Donald Trump en contra de los inmigrantes mexicanos al anunciar su candidatura presidencial hasta el descalabro que representó para el gobierno mexicano invitar al candidato en agosto pasado (desairando a Clinton), quedó claro que la relación diplomática entre ambos países sería un tema complejo y sensible.

Valdés Ugalde señala que la relación entre ambos países se había erosionado previamente, desde la demora para ratificar a los embajadores en ambos países. En el caso de Roberta Jacobson, la embajadora de Estados Unidos en México, la ratificación llegó 11 meses después de su nombramiento por el veto que el republicano Marco Rubio le impuso, mientras Miguel Basáñez Ebergeny sólo duró un par de meses como embajador de México en el país vecino, antes de ser relevado por Carlos Manuel Sada Solana.

Si los votos favorecen a la demócrata, Clinton se mostraría “muy cautelosa con Peña Nieto, va a pensar dos veces cómo continuar la relación con este gobierno, sobre todo después del desaire que se hizo a su persona política por la invitación que se realizó primero a Trump”.

En caso de que el magnate llegue a la Casa Blanca, “tendríamos un momento muy difícil porque no nos va a dejar en paz, va a tener que seguir utilizando el ‘lazo de cochino’ que utiliza la extrema estadounidense y sobre la que ha basado su éxito político, que es la de culpar a otros de sus problemas, en este caso, a los mexicanos y los musulmanes, por lo que ante cualquier emergencia o circunstancia política que hubiera en el camino, arremeterá en su contra”, expone el internacionalista de la UNAM.



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