¿Qué pasa cuando pides un Uber en una ciudad en donde está prohibido?

¿Qué pasa cuando pides un Uber en una ciudad en donde está prohibido?

Lo creas o no, la Ciudad de México es un verdadero Edén para Uber, pues a pesar de todas las trabas que los taxistas le han intentado poner, su servicio funciona sin problema alguno.

No así en varios países europeos y menos en Berlín, donde la aplicación de transporte privado opera de forma singular.

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Me confieso ávido usuario de Uber, pues hago uso de sus servicios en más ocasiones de las que me gustaría confesar, por lo que durante un breve viaje a Berlín, decidí llamarlo como tantas veces lo he hecho en mi ciudad.

Sabía que el servicio sería más caro que en el viejo Distrito Federal, pero confiaba en que la app funcionaría de manera similar.

UberTaxi es una de las pocas modalidades en las que la app puede operar en varias partes de Europa

Luego de llegar al aeropuerto Tegel de Berlín y perder durante dos horas mis maletas por culpa de un agente de aduanas de mirada penetrante y preguntas intimidantes, decidí no usar el transporte público de la capital germana para ir a mi hotel, que quedaba en el barrio céntrico de Kreuzberg, y opté por usar Uber.

Para quienes han visitado la capital de Alemania, usar esta app para moverse de Tegel al corazón de la ciudad es casi un must, pues lo intrincado del sistema de autobuses de Berlín disuade a cualquier visitante fugaz que no sepa leer alemán.

Kreuzberg es el corazón hipster de Berlín

Casi al anochecer y con la temperatura descendiendo rápidamente, abrí la app (como siempre), indiqué mi ubicación y solicité un viaje. Tras un par de minutos de búsqueda, Uber me indicó que no había autos UberX disponibles, pero que si quería podía usar UberTaxi, un servicio del cual jamás había oído hablar.

Desesperado por llegar a mi hotel, seleccioné esa opción y los cochecitos negros que representan al servicio tradicional fueron reemplazados por pequeños autos amarillos, y al poco rato, llegó un Mercedes-Benz color crema coronado por el distintivo luminoso en el que se leía ‘Taxi’.

Uber está casi prohibido en el aeropuerto Tegel de Berlín

Resulta que por disposición oficial, Uber no puede operar con normalidad en Berlín, por lo que tiene que usar a los taxis autorizados por las autoridades de transporte de la ciudad.

El costo se define por taxímetro, pero la tarifa se paga a través de la app. Fuera de que me subí a un taxi normal en lugar de a un UberX, la aplicación funcionó como siempre.

Al llegar por mí, Mohamad, mi chofer, se mostró amable. Al identificarme como extranjero me habló usando un inglés aderezado por un fuerte acento libanés y me ayudó a subir mi maleta al auto.

Uber se las ha visto negras con miles de taxistas de Europa

Hasta donde me dijo el buen Mohamad, Uber ofrece a los taxistas la posibilidad de trabajar en su plataforma de manera gratuita, pero agrega un pequeño impuesto a cada viaje para operar en las calles de Berlín.

Después de una plática sobre porqué había abandonado su natal Líbano para forjar una familia en Alemania, Mohamad y yo llegamos a mi destino.

Aquel viaje me costó unos 27 euros, que al cambio de ese día se tradujeron en poco más de 500 pesos (o unos 25 dólares).

Mohamad insistió en que pidiera un taxi como lo han hecho millones de personas antes de mí: asomándome por la banqueta y extendiendo mi brazo derecho, pues según él, sale más barato pedirlo en la calle que a través de la app.

Entendí que eso se debía a todos los impuestos que debe pagar Uber para operar en una de las ciudades más vibrantes de Europa, pero al ver que la app no trabaja tan libremente como lo hace en la Ciudad de México, me pregunté si realmente valía la pena seguir teniendo presencia en Berlín cuando se le ponen tantas trabas.

gtb

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