Planean dar armas de verdad a gamers para librar las guerras del futuro

Planean dar armas de verdad a gamers para librar las guerras del futuro

Consciente de las habilidades de los gamers para controlar entornos virtuales, un comandante de la Fuerza Aérea de Reino Unido considera darles el control de drones militares para librar las batallas del futuro.

Debido a que muchos pilotos de drones no pueden soportar pasar varias horas sentados frente a una pantalla y un control, el mando militar consideró que los mejores candidatos para hacer exactamente esto son jóvenes videojugadores de 18 a 20 años de edad.

Relacionado: ¿Por qué Razer compró THX, la empresa del padre de Star Wars?

Greg Bagwell, comandante de la institución castrense encargada de controlar los drones Reaper que monitorean zonas de guerra y atacan amenazas potenciales desde el cielo, es el mayor promotor de esta teoría, según un reporte del diario The Guardian.

Según él, la Fuerza Aérea debe probar las habilidades de los fanáticos de los videojuegos para controlar armas capaces de soltar cientos de kilos de explosivos sobre algún remoto pueblo en Afganistán.

Drone

‘Ellos,’ dice Bagwell. ‘Tienen experiencia manejando controles desde la comodidad de su asiento durante horas’.

Para pilotar un dron hace falta percepción tridimensional que no todos desarrollan, pero que un gamer aprende a dominar para triunfar en sus videojuegos.

Además, dice el militar, los reflejos en pantalla son algo común para alguien que pasa horas frente a su Xbox o PlayStation, lo que hace a un gamer extremadamente capacitado para el trabajo de matar personas a distancia.

Quizá el razonamiento de Bagwell no esté tan alejado de la realidad, pero dar el control de un letal dron Reaper a alguien acostumbrado a matar y destruir cosas virtuales podrían generar accidentes lamentables en el mundo real.

También te interesará: Rodolfo Blanco: el empresario-gamer que desafió a los gigantes de la tecnología

 

 




Selección editorial

© 2016 Prowell MediaTodos los derechos reservados