Los científicos mexicanos José Manuel Aguilar, del Tec de Monterrey, y Alejandro Carballo, de la Universidad Autónoma de Baja California, son los responsables del diseño de una vacuna de ADN contra el COVID-19, que podría empezar a probarse en humanos en septiembre de este año.
La vacuna forma parte de la iniciativa Jonas-Salk, en honor a quien descubrió la vacuna contra la poliomielitis y decidió no patentarla, con la misma visión buscan desarrollar la vacuna contra el COVID-19 y aplicarla a 100 millones de mexicanos de forma gratuita.
Para concluir con las pruebas, los científicos requieren 500 mil dólares, pero su objetivo es recaudar cientos de millones de dólares para poder fabricar 200 millones de dosis y vacunar a toda la población del país.
En caso de obtener los recursos y que las pruebas den resultados favorables, las vacunas se podrían aplicar en México entre septiembre y octubre de 2021.