La historia de La Casa de Toño comenzó a finales de la década de 1970 en la colonia Clavería, en la alcaldía Azcapotzalco de la Ciudad de México, donde Marco Antonio Campos, conocido como "Toño", instaló un pequeño puesto sobre la banqueta de la calle Floresta, en el que vendía tacos de guisado y quesadillas preparados por su madre y su abuela.
En sus primeros años, el negocio llevaba el nombre de Las Dos Poblanas, como un homenaje a las dos mujeres encargadas de preparar los alimentos. La propuesta tuvo una rápida aceptación entre los vecinos de la zona, quienes comenzaron a formar largas filas para probar los antojitos que ofrecía la familia.
El crecimiento del puesto provocó que las autoridades ya no permitieran seguir operando sobre la vía pública. Ante esta situación, el padre de Marco Antonio propuso trasladar el negocio al zaguán de la casa familiar, ubicada en el número 77 de la calle Floresta, donde abrió el primer restaurante formal.
Lejos de los amplios establecimientos que hoy caracterizan a la cadena, aquel primer local estaba dentro de una vivienda. Conforme aumentaba la demanda, la familia fue adaptando el patio, algunas habitaciones y la cocina para colocar más mesas y atender a un mayor número de clientes.
Evolución de La Casa de Toño
El menú también evolucionó con el paso del tiempo. Inicialmente ofrecía únicamente tacos de guisado y quesadillas, pero posteriormente incorporó flautas, sopes y el pozole estilo Jalisco, platillo que terminó convirtiéndose en el sello distintivo del restaurante.
El nombre actual surgió de manera espontánea debido a que los clientes comenzaron a decir que iban "a la casa de Toño", en referencia a Marco Antonio Campos, quien atendía personalmente a los comensales. La expresión se volvió tan común que terminó sustituyendo al nombre original del negocio.
Tras consolidar el restaurante de Clavería, la compañía inició una expansión constante sin recurrir al modelo de franquicias. En su lugar, mantuvo el control directo de todos sus establecimientos, estrategia que le permitió conservar un modelo operativo uniforme y fortalecer la identidad de la marca.
Actualmente, La Casa de Toño cuenta con más de 60 sucursales distribuidas en la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México. Su primera sede, ubicada en la calle Floresta 77, continúa en funcionamiento, aunque con los años fue remodelada.
Posible venta de La Casa de Toño
Después de casi cinco décadas de crecimiento, la empresa analiza una nueva etapa de expansión. De acuerdo con reportes recientes, contrató a BBVA México como asesor financiero para explorar una posible venta valuada en más de 400 millones de dólares, luego del interés mostrado por distintos grupos empresariales e inversionistas.
El objetivo de una eventual operación sería obtener recursos para acelerar la expansión de la marca hacia otras regiones de México y, posteriormente, llegar a mercados internacionales, como Estados Unidos y algunos países de Latinoamérica.