Guillermo "Memo" Ochoa es uno de los futbolistas mexicanos más exitosos de las últimas décadas y ha desarrollado gran parte de su carrera en clubes de México y Europa.
El guardameta ha militado en equipos como América, Ajaccio y Málaga, además de representar a la Selección Mexicana en varias Copas del Mundo.
Una de sus propiedades más conocidas es una lujosa mansión ubicada al sur de la Ciudad de México.
La residencia fue adquirida por Ochoa en 2015, poco antes de continuar su carrera profesional en el futbol europeo.
Aunque compró la casa ese año, vivió poco tiempo en ella debido a su estancia en el extranjero.
Tras regresar a México en 2019, volvió a instalarse en la propiedad junto a su esposa Karla Mora y sus hijos.
Tanto Memo Ochoa como Karla Mora han mostrado distintos espacios de la residencia a través de sus redes sociales.
La mansión está valuada en aproximadamente 1.9 millones de dólares.
La arquitectura de la casa conserva el estilo clásico característico de la zona de Coyoacán, combinado con acabados contemporáneos.
En la decoración predominan los tonos neutros, especialmente blanco, beige y café, complementados con detalles de madera y piedra natural.
La sala principal cuenta con techos altos, vigas de madera expuestas, amplios ventanales y una chimenea revestida en piedra.
El comedor se integra con la cocina mediante un concepto abierto, creando un espacio amplio para reuniones familiares.
La propiedad posee extensos jardines que rodean la vivienda y aportan privacidad al entorno.
En una de las áreas verdes, el portero adaptó una pequeña cancha para practicar futbol sin salir de casa.
Ochoa dispone de un gimnasio privado donde él y su esposa realizan sus rutinas de entrenamiento.
La mansión cuenta con un salón dedicado a exhibir trofeos, reconocimientos y playeras de los equipos donde ha jugado a lo largo de su carrera.
El futbolista también acondicionó una sala de entretenimiento con pantallas, consolas y videojuegos, una de sus principales aficiones fuera de las canchas.