Durante la pandemia de COVID-19 se han incrementado los fraudes telefónicos a clientes de bancos, pues con el pretexto de fallas aprovechan para obtener sus datos personales.
Karina, una clienta de Scotiabank, contó a El Universal, que en mayo recibió una llamada supuestamente del banco donde le preguntaron si reconocía una compra de Amazon.
Como los datos que le dieron coincidían con los del plástico de su tarjeta, la clienta les proporcionó su información personal y minutos después le vaciaron la cuenta con 23 transferencias.
Karina perdió los 557 mil pesos que tenía ahorrados y al comunicarse con Scotiabank le dijeron que su reclamo era improcedente, pues ella misma compartió sus datos personales.
“No fue posible la recuperación. La investigación determinó que el fraude se derivó por compromiso de información a través de llamada telefónica por parte del cliente. Por lo que es importante mencionar que la guarda custodia del usuario, datos personales, contraseñas y/o dispositivos e-llave son responsabilidad del cliente”, le dijeron en Scotiabank.