El grupo sanguíneo podría ser determinante a la hora de influir en la longevidad de los seres humanos. Es lo que apuntan diversos estudios. Teniendo en cuenta el sistema ABO, que agrupa la sangre en cuatro tipos diferentes —A, B, O y AB—, las personas con grupo B tienden a envejecer más lentamente, frente a aquellos que pertenecen a otros grupos.
Según un reciente estudio publicado en Planet Today, que recoge Cadena Ser, los individuos que pertenecen a este grupo sanguíneo se adaptan mejor a los cambios fisiológicos, al ser más eficientes en la reparación celular y la regeneración de tejidos, de ahí que su envejecimiento sea más lento frente a otros grupos sanguíneos, cita el portal Hype.
Asimismo, las personas del grupo B —aquel que solo tiene el antígeno B en los glóbulos rojos— suelen ser más sensibles. Y al mismo tiempo, necesitan más amor y cuidados que el resto de grupos.
No obstante. Los investigadores de este estudio advierten que pertenecer al grupo B no garantiza un aspecto más joven de por sí. La idea es acompañar esa bondad con un estilo de vida saludable.
Este no es el único estudio que apunta a la mayor longevidad en personas del grupo B. Otro estudio, japonés publicado en Experimental Gerontology apuntaba: "el tipo de sangre B podría asociarse con una longevidad excepcional".
Asimismo, las personas del grupo B —aquel que solo tiene el antígeno B en los glóbulos rojos— suelen ser más sensibles. Y al mismo tiempo, necesitan más amor y cuidados que el resto de grupos.
No obstante. Los investigadores de este estudio advierten que pertenecer al grupo B no garantiza un aspecto más joven de por sí. La idea es acompañar esa bondad con un estilo de vida saludable.
Este no es el único estudio que apunta a la mayor longevidad en personas del grupo B. Otro estudio, japonés publicado en Experimental Gerontology apuntaba: "el tipo de sangre B podría asociarse con una longevidad excepcional".