Animales que viven en pareja
Topillo de las praderas
[caption id="attachment_107151" align="alignnone" width="750"]
Topillo de las praderas (Microtus ochrogaster). Foto: National Geographic.[/caption]
Un topillo de las praderas fotografiado en Lincoln, Nebraska. A diferencia de la mayoría de los roedores, los topillos de las praderas se emparejan, construyen un nido, se acicalan mutuamente y crían a sus polluelos.
Tiliquas rugosus
[caption id="attachment_107152" align="alignnone" width="750"]
Tiliqua rugosus Foto: National Geographic.[/caption]
El Tiliqua rugosus es un reptil que se desplaza en solitario la mayor parte del año; pero se une a la misma pareja en cada época de apareamiento. Suelen viajar en parejas, con el macho siguiendo a la hembra. Fotografiado en el zoo de Denver, Colorado, Estados Unidos.
Lobos
Lobos (Canis lupus). Foto: National Greographic.[/caption]
El emparejamiento de un macho y una hembra alfa establece la estructura social del resto de la manada de lobos (Canis lupus). El dúo, principalmente monógamo, se reproduce una vez al año. Fotografiado en el zoo de Nueva York, en Watertown, Estados Unidos.
Grullas canadienses
[caption id="attachment_107154" align="alignnone" width="750"]
Grullas Canadienses (Grus canadensis)[/caption]
Para las grullas canadienses (Grus canadensis), el graznido reafirma su vínculo. La hembra emite dos graznidos y el macho responde con uno. Esta “llamada al unísono” llena sus días. Fotografiado en el Centro de Investigación Aviar George Miksch Sutton de Bartlesville, Oklahoma, Estados Unidos.
Pingüinos Macaroni
[caption id="attachment_107155" align="alignnone" width="750"]
Pingüinos Macaroni (Eudyptes chrysolophus). Foto: National Geographic.[/caption]
Los pingüinos macaroni o pingüinos de penacho anaranjado (Eudyptes chrysolophus) se emocionan cuando se ven, demostrándose su amor emitiendo sonidos y balanceando la cabeza de un lado a otro en lo que se conoce como “exhibición extática”. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska, Estados Unidos.
Gibones de Manos Blancas
[caption id="attachment_107156" align="alignnone" width="750"]
Gibones de manos blancas (Hylobates lar). Foto: National Geographic.[/caption]
Los gibones de manos blancas (Hylobates lar) son principalmente monógamos, pero hasta una de cada 10 crías es engendrada por un macho que no es la pareja de la hembra, lo que los convierte en promiscuos oportunistas. Fotografiado en el zoo Gladys Porter de Brownsville, Texas.
Jotes Cabeza Negra
[caption id="attachment_107157" align="alignnone" width="750"]
Jotes Cabeza Negra o buitres negros americanos (Coragyps atratus) Foto: National Geographic.[/caption]
Como algunas parejas que llevan mucho tiempo casadas, los jotes cabeza negra o buitres negros americanos (Coragyps atratus) se parecen entre sí y no muestran diferencias de tamaño ni de plumaje. Fotografiado en el Centro de Investigación Aviar George Miksch Sutton de Bartlesville, Oklahoma.
Caballitos de Mar
[caption id="attachment_107158" align="alignnone" width="750"]
Caballito de Mar de vientre grande (Hippocampus abdominalis) Foto: National Geographic.[/caption]
El caballito de mar de vientre grande (Hippocampus abdominalis), como todos los caballitos de mar, coquetea, y las hembras compiten entre sí por la atención de los machos. Una pareja fiable es importante, ya que será la que lleve a las crías. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska.
Águila Calva
[caption id="attachment_107159" align="alignnone" width="750"]
Las águilas calvas (Haliaeetus leucocephalus) Foto: National Geographic.[/caption]
Las águilas calvas (Haliaeetus leucocephalus) pasan el invierno solas, pero se reúnen con la misma pareja durante la época de cría. El macho se queda para mantener los huevos calientes y alimentar a los polluelos durante los primeros meses de vida. Fotografiado en el Centro de Recuperación de Rapaces de Elmswood, Nebraska.
Cisnes de Cuello Negro
[caption id="attachment_107160" align="alignnone" width="750"]
Cisnes de Cuello Negro Machos (Cygnus melancoryphus) Foto: National Geographic.[/caption]
Durante la época de cría, los cisnes de cuello negro machos (Cygnus melancoryphus) utilizan sus alas para ahuyentar a los posibles pretendientes. Tras la eclosión de los huevos, el padre también cuida de los polluelos mientras la madre sale a buscar comida para sí misma. Fotografiado en el Henry Doorly Zoo and Aquarium de Omaha, Nebraska.