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Rodrigo Santibañez, el mexicano que conquistó a Silicon Valley por el estómago

Vía SF Citizen

A los 24 años de edad, Rodrigo Santibañez abandonó un trabajo como ejecutivo de una multinacional para hacer una maestría en la Universidad de Stanford y después, probar suerte con su propio negocio en Silicon Valley. La riesgosa apuesta pagó y hoy su compañía tiene como clientes a firmas como Tesla y Netflix.

El emprendedor decidió abandonar su puesto a instancias de su mentor, quien lo convenció de que los dos años que pasaría cursando su MBA en Estados Unidos le servirían para definir lo que quería hacer en el futuro y así fue: ahí encontró su idea de negocio y a Kevin Yang, su futuro socio.

En una entrevista con el podcast El Valle de los Tercos, Santibañez contó que la inspiración para su proyecto vino de dos casos de estudio: los dabbawallas en India y la empresa Tamago-Ya en Japón; el primero es una red de personas que llevan alimentos de la casa al trabajo de las personas, mientras la segunda es una compañía dedicada a entregar cajas de comida (bento) a las oficinas.

“Lo que Stanford nos estaba tratando de enseñar era que hay modelos de negocio muy interesantes en otras partes del mundo que nunca van a funcionar en Estados Unidos y Kevin y yo pensamos. ‘Es que esto sí puede funcionar’”, expuso.

Yang y Santibañez decidieron tomar las bases de esos sistemas de entrega y agregarles tecnología. Lanzaron EAT Club en 2010 ofreciendo opciones diarias de menú para el almuerzo de oficinistas.

Inicialmente, la empresa se dedicaba a repartir a clientes individuales dentro de las oficinas, por lo que enfrentó un crecimiento a ritmo lento por varios meses, hasta que se dieron cuenta de que el verdadero negocio estaba en dirigirse a las empresas y no a los consumidores. Al cambiar el modelo, la empresa comenzó a crecer aceleradamente.

Actualmente EAT Club opera en San Francisco, Palo Alto, San José y Los Ángeles donde atiende alrededor de 700 empresas, entre ellas Netflix, Tesla y Samsung.

Los trabajadores sólo tienen que descargar la app, elegir de un menú con 18 opciones que cambian diariamente y a la hora de comer, encontrarán el producto ordenado con su nombre.

Santibañez considera que en el futuro, la empresa podría implementar otros servicios que funcionen sobre su infraestructura de operaciones, por ejemplo, de entregas de snacks o de servicios de entrega.