El multimillonario y heredero del imperio de Samsung, Lee Jae Yong, fue sentenciado a dos años y medio de prisión por sobornos y malversación de fondos.
Lee ya había sido sentenciado a cinco años de prisión por cargos de corrupción en 2017, pero salió en libertad en menos de un año porque un tribunal de apelaciones desestimó algunos de los cargos.
Sin embargo, la Corte Suprema de Corea del Sur ordenó un nuevo juicio y Lee fue detenido tras el veredicto del Tribunal Superior de Seúl.
Por este controvertido caso, se destituyó en 2017 a la entonces presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, y fue condenada a 24 años de prisión.